comunidad de lo desconocido o lo desconocido de la comunidad
Nos encontramos a primera vista con la metáfora Magma, o quizá sea ella la que nos sale al encuentro de la escritura. La densidad de cualquiera que se expone, se abre a la multitud habitada que lo consituye. Para Maurice Blanchot, "cada miembro de la comunidad no es toda la comunidad, sino la encarnación violenta, disparatada, explosiva, impotente, del conjunto de seres que, tendiendo a existir integramente, tienen por corolario la nada donde han caído de antemano".
Pero sería irrisorio decir a primera vista, porque sabemos que ha venido llegando, tan ligera y leve como de desprende una hoja con el viento, como un susurro, una caricia, un tatuaje. La encarnadura de la nada compartida ha brotado silenciosamente.
Necesidad de afirmación, intuyo; hoy, imperativo de tono, ritmo, metáfora, deslizamiento y color. Dirá Balnchot de nuevo " hasta devenir relacional, relación paradójica" ausencia-presencia, escritura, exposición. Pero Magma se torna comunidad de los que están sin comunidad, no un exilio que nos impugna, sino la elección que a la fragilidad le antecede su desaparición.
Andrés


cristian felipe dijo
La nada es (puede ser) el todo.
Mis inclinaciones actuales, como te he venido diciendo, es a crear en el entre (que hasta el momento, en cuanto a inclinaciones vitales, conformamos tú, Etna y yo), las condiciones de emergencia de trayectos de formación en investigación; dejar de ampliar las significaciones sobre el mundo, cuyo efecto más perjudicial es la precarización de la experiencia, para pasar a saborear qué aventuras podemos entre nosotros configurar.
En una de tus últimas inscripciones sentía yo que aludías a la importancia de los quiénes cultivaran qué; de a quiénes pongo al cuidado los efectos de mis Exploraciones Experienciales Experimentales, las que puden ser hechas por un investigador que no quizo o no encontro a otros qe estuvieran inclinados por cierto interes investigativo vital; o por investigadores que se organizan como comunidad de investigación, y que pueden echar a andar las experiencias en espacios singulares.
Lo que simplemente estoy acotando yo, es que uno puede no cultivar con desconocidos. O, en otras palabras, que para cultivar se amerita que las subjetividades abocadas a la creación conjunta, aprendan a compartir la nada, la cual es un ethos de vida tejido por relaciones paradójicas: de ausencias - presencias, de acuerdos - disensos, de singularidades y no de homogenidades.
Esto hace parte de mi envite!
28 Agosto 2006 | 11:16 PM